Son tan
arrogantes, que cuando
descubren algo, creen que lo
han inventado.
Florestán
Al
asesinato del candidato del PRI a la Presidencia de la
República, Luis Donaldo Colosio, el 23 de marzo de 1994,
siguieron expresiones públicas muy parecidas a las que
escuchamos hoy a la ejecución del candidato de ese partido al
gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú.
Pero
entonces no se hizo nada.
Hoy, con
base en la experiencia, tengo claro que de nada va servir este
crimen, a pesar de pésames, congoja, dolor, luto y
convocatorias.
Su muerte
se ha utilizado para profundizar el enfrentamiento entre el PRI
y el gobierno del presidente Calderón, en la coyuntura de las
elecciones del próximo domingo.
El PRI se
dice agraviado,
traicionado por las alianzas electorales que el PAN ha hecho con
su enemigo natural, el PRD, que se opuso a su toma de posesión y
no lo reconoce, todo en un afán común de impedir que en 2012 un
priista asuma la Presidencia de la República.
Hoy, a
pesar de los discursos y propósitos de enmienda, el asesinato de
Torre Cantú ha dejado un clima de vulnerabilidad en el que van a
correr estas elecciones, las del año que viene en el Estado de
México y las presidenciales de 2012.
Y eso
aumenta el riesgo personal para todos, pero en especial para los
candidatos y en particular para Enrique Peña Nieto, quien hoy
aparece como la llave priista de regreso a Los Pinos, y cuya
ausencia física emparejaría el campo de la competencia
presidencial y del proceso de selección interna de su partido.
Porque, le
decía, si ya mataron a un candidato presidencial y no pasó nada
y a un inminente gobernador de Tamaulipas, y tampoco pasó nada,
¿qué costo y riesgo tendría para sus autores intelectuales
deshacerse de un viable vencedor de las elecciones
presidenciales?
Por lo
visto hasta ahora, y desde 1994, ninguno.
Ese es el
riesgo de Peña Nieto.
Y después
de este lunes, es más fácil.
Retales
1. COFETEL.
Ayer renunció la subsecretaria de SCT Gabriela Hernández y
Federico Döring adelantó que el otro ex subsecretario, Mony de
Swaan, será presidente de la Cofetel, designado por Los Pinos,
claro. Este es otro paso del gobierno para hacerse de controles,
en este caso, de los medios;
2. ARELY.
Como lo es la salida, por presión del PAN, para agradar al PRD,
de la fiscal de Delitos Electorales de la PGR, Arely Gómez. Los
panistas la acusan de no proceder contra el PRI a pesar
de sus denuncias, y el gobierno del presidente Calderón
se los concede. Primero, los medios electrónicos y después las
sanciones electorales. ¿Qué sigue?; y
3. SIN
GLORIA. Miguel Gómez Mont cumplió. Regresó y dio la cara tras el
vergonzoso zafarrancho de Johannesburgo. El caso alcanzó a su
hermano, Fernando, quien ayer tuvo que responder sobre el
fraternal problema. Por supuesto, lo respaldó.
Nos vemos
mañana, pero en privado.