Hemeroteca

 

 

 

 

 

 

CONOCE LA NOTICIA Y VÍVELA
Contacto
Videoteca

 

Humor..

Columnas Anteriores...

Cínicos; solaparon a Maciel, y satanizan a los gay
23 de agosto de 2010

Fox esta én campaña; y va contra Calderón
11 de agosto de 2010

En la Corte las togas derrotan a las sotanas
10 de agosto de 2010

Calderón se quedó solo
05 de agosto de 2010

 

 

 

 

Le dan “cuello” a Nava: ¿para calmar al PRI?

¿Soltará Calderón la sucesión de 2012? Que no habrá alianza para el Edomex

El sacrificio del jefe del PAN parece no tener pies ni cabeza a quien, por órdenes superiores, se envió al lugar más cercano a la muerte política. Y todo a pesar de que César Nava hizo la hombrada de arrebatarle al PRI los gobiernos emblema de Oaxaca, Puebla y Sinaloa.

La pregunta es si Nava resultó tan buen estratega como anuncian los triunfos azules en las pasadas elecciones. Lo menos que esperaría el jefe azul debía ser un jugoso premio político. Pero no, ayer no sólo fue obligado a no buscar la reelección como presidente del PAN, sino a comprometerse a que no buscaría la candidatura presidencial por ese mismo partido. Eso sí, Navita sólo conducirá las elecciones para renovar los gobiernos de los estados de México, Guerrero, Baja California y Nayarit.

Es decir, que para Nava, agosto de 2010 será lo más parecido a la muerte política. ¿Por qué? Porque él mismo dijo que una vez fuera del PAN, regresaría a su cargo de diputado. Y punto. Todo ello, claro, en forma independiente a que el PAN pudiera ganar —con nuevas alianzas—, las elecciones de los estados de México, Guerrero, Baja California y Nayarit.

Y no, parece no tener sentido la decapitación de Cesar Nava. Claro, a menos que la cabeza del jefe del PAN haya sido la ofrenda que entregó el presidente Calderón al PRI; partido que se dijo agraviado por el gobierno azul y por el PAN —antes, durante y después del pasado 4 de julio—, y que en voz de su dirigenta, Beatriz Paredes, reclamó precisamente la caída de Nava, a cambio de diálogo entre PRI y PAN.

En efecto, la presidenta del PRI, Beatriz Paredes, reclamó la cabeza de César Nava, luego del asesinato del candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú. Dijo: “Siempre hemos estado dispuestos a dialogar, pero con liderazgos legítimos y no fruto del oportunismo que bregan en la borrasca de aguas tormentosas para ver si recomponen sus posicionamientos, cuando ha sido precisamente la irresponsabilidad y el cortoplacismo, el querer ganar a cualquier costo, lo que ha enturbiado el debate y envilecido a la política”.

A esa advertencia —formulada el 29 de junio pasado—, vino la derrota del PRI en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, y el triunfo de Nava en las alianzas motejadas como “contranatura”. Luego siguieron la ausencia del PRI en los Diálogos por la Seguridad, en el Campo Marte, y el reclamo del propio PRI para que el Presidente dialogara en la casa del Poder Legislativo a propósito del cuarto Informe de Gobierno.

En pocas palabras, resulta que el PRI dejó “chiflando en la loma” al gobierno de Calderón. Y apenas ayer, de manera repentina, César Nava anunció que no buscará la reelección en el partido azul, y tampoco buscará ser candidato presidencial. Eso sí, bajo su responsabilidad estarán las elecciones a llevarse a cabo entre enero y marzo de 2011, que incluyen la renovación de los gobiernos de estados como México, Guerrero, Baja California y Nayarit.

¿Por qué “darle cuello” a César Nava cuando se supone que fue el gran ganador de julio pasado?

Son muchos los indicios de que Felipe Calderón habría entregado la cabeza de Nava al PRI, a cambio de restablecer el diálogo con dicho partido. Pero la maniobra podría resultar redonda si, al mismo tiempo, la salida de Nava del PAN abre la posibilidad de que se abra el juego real para seleccionar al candidato presidencial del PAN.

En cualquier caso, cuando se le ordenó a César Nava no buscar ni la reelección en el partido y menos la candidatura presidencial, también se le habría instruido para arreglar los entuertos creados. Es decir, que el propio César Nava —el creador de las alianzas “contranatura”—, será el mismo que se encargue de impedir las alianzas en el estado de México, entre otros procesos electorales, y de resolver la purga emprendida contra Manuel Espino. En pocas palabras, de repavimentar el camino del diálogo del gobierno con el PRI, y detener la debacle al interior del PAN.

¿Todo lo anterior quiere decir que Calderón sacará las manos del PAN y de la sucesión presidencial, como muchos suponen? La respuesta no admite dudas. No, Calderón no soltará el control del partido y tampoco el de la sucesión. En todo caso, abrirá el juego intramuros del partido azul para dar paso a un “aterrizaje planeado” y controlado de la selección del candidato presidencial azul. Luego, en otro proceso, empujará al que resulte su candidato. Claro, si es que resulta candidato el “delfín” del presidente Calderón.

EN EL CAMINO.

Jorge Castañeda pregona, recio y quedito, que Marcelo Ebrard no será candidato presidencial de la izquierda. Al tiempo, la profesora Gordillo da señales claras de que Marcelo es su preferido. Los tiempos de “todos contra todos”. Porque todos tienen su corazoncito para 2012. ¿O no?